Cómo debe vestir un Wedding Planner

A la profesión de Wedding Planner le acompañan toda clase de mitos e idealizaciones, puede que por las películas holliwoodienses o sencillamente por ser una actividad de moda. En cualquier caso es cierto que se trata de una profesión creativa y gratificante, pero que no todo el mundo está preparado para llevarla cabo de la forma adecuada.

La imagen que tenemos

Un wedding planner debe ser creativo y un amante de las bodas, pero también riguroso, resolutivo, y estar preparado para todo. Sobre todo, debe ser capaz de trabajar bajo presión.

La mayoría de las personas, cuando piensan en un wedding planner, se imaginan a alguien de punta en blanco, con tacones imposibles y aires de grandeza. Nada más lejos de la realidad.

Primero de todo: comodidad

Un wedding planner sabe que necesita ser visible, de la misma forma que pasar desapercibido; presentarse de forma elegante, sin llamar la atención; y lo más importante: estar cómodo.

La comodidad es el primer punto a tener en cuenta. Evitaremos tacones de aguja o calzado que no nos permita aguantar una jornada entera. También obviaremos prendas demasiado ceñidas, cortas, rígidas o escotadas, que nos entorpezcan el movimiento.

La elección de los colores

Otro punto importante es la elección del color. El wedding planner puede decantarse por el infalible negro, es una apuesta segura, pero no la única. También puede usar una blusa o camisa en un tono neutro; o sobre el negro, añadir algún complemento del color predominante en la decoración de la boda. Un pañuelo en el cuello o en la muñeca, incluso en la cabeza.

La etiqueta

En cuanto a la etiqueta, no debería ser demasiado formal para no fundirse con los invitados, ni excesivamente informal porque, aunque esté trabajando, el entorno es festivo.

No existe una regla ni un código al que podamos acogernos. Como muchas cosas, en el mundo del protocolo, se trata de adecuarse a la situación, al momento. En este caso, al tipo de boda y de novios que estemos atendiendo.

Pero sí que hay algunas recomendaciones y consejos que será bueno tener en cuenta. Como llevar siempre una muda de recambio, procurar elegir tejidos que no se arruguen demasiado, escoger un perfume suave y no esperar al último momento para arreglarse – porque ese momento se pasará de largo sin que nos demos cuenta -.

La imagen importa, pero no lo es todo

Para un wedding planner la imagen juega un papel realmente importante, pero como en el resto de profesiones, no lo es todo. La capacidad de escuchar, de empatizar con el cliente y de saber lo que necesita antes que él mismo, adelantarse a los problemas, el buen humor, la sonrisa, controlar las situaciones y saber transmitir paz y tranquilidad es lo que realmente viste y dota al wedding planner.