Cómo llevar bolso y cuál escoger

Los complementos a veces se convierten en el elemento principal de nuestro look. Es importante saber cuidar los detalles, y el bolso, es ese que no podemos descuidar. La forma del bolso, su marca, el color, la manera en la que lo llevamos etc. dice mucho de nosotras. Es por esto por lo que debemos prestar atención a los siguientes consejos:

De qué tamaño y en qué mano

Al igual que comentábamos en el post anterior sobre sombreros, no, aquí tampoco podemos llevar cualquier bolso de cualquier tamaño.

Regla número uno: bolsos más grandes durante el día, bolsos más pequeños a medida que se acerca la noche. Lo mismo que ocurría con los sombreros, ¿recuerdas?. Además con el tamaño encontramos otra norma bastante lógica: si somos de baja estatura, se deben evitar los bolsos muy grandes, ya que estos nos encogerían aún más.

En segundo lugar, y una vez elegido el tamaño apropiado, debemos valorar en qué mano lo llevamos. En el caso de ser diestras, tendremos que dejar libre la mano derecha para saludar, coger otras cosas, dar la mano, contestar al móvil… y por tanto el bolso irá en nuestra mano izquierda. Si fuéramos zurdas sería al contrario, llevaríamos el bolso en nuestra mano derecha. Este truco no solo te permitirá ser más educada y rápida delante de los demás, si no que te hará la vida mucho más práctica. ¡Pruébalo!

Bolso mano izquierda ESPRI protocolo

¿Qué tipo de bolso?

Como bien sabemos, hay muchos tipos de bolsos, y no todos nos valen para cualquier ocasión. Este accesorio debe ir en la línea de nuestro outfit

Los bolsos cruzados o bandoleras: son más prácticos ya que nos permite tener las dos manos libres. Este tipo solo se deben utilizar en ocasiones más informales y looks casual.

Bolso de mano, bomboneras o clutch: estos bolsos de reducido tamaño, se reservan siempre para ocasiones más especiales o para la noche.

Bolsa deportiva: cuando vamos a hacer deporte nuestro bolso también debe ir a juego, no escojas uno cualquiera. Una bolsa deportiva es imprescindible. Suelen ser de gran tamaño y con posibilidad de cruzártela como bandolera.

Bolso ejecutivo: para ir al trabajo o en ocasiones algo formales (durante el día), se debe llevar un bolso ejecutivo. Estos acostumbran ser de piel (no de tela), y con una forma que no se pierde al apoyarlo. Con colores sobrios y oscuros y que combinen con lo que llevas (puede ser camel, negro, beige etc.) Además, es recomendable llevarlos en el antebrazo para aportarnos ese toque sofisticado.

bolso cruzado ESPRI Protocolo

Lo prohibido

Llevar siempre el mismo: conocemos esa sensación de pereza de tener que traspasar todo lo del interior de un bolso a otro, o tener que pensar cuál llevar hoy. ¡Pero no sucumbas, hay que cambiar de bolso! Olvídate de eso de “mi preferido” y pasa al “adecuado para esta ocasión”. La variedad, y no llevar siempre el mismo, es algo muy importante y que afecta positivamente a tu imagen.

Llevarlo delante o detrás: nunca debes llevar tu bolso delante o detrás de ti, salvo en ocasiones concretas como cuando montas en bici (o si es una mochila), siempre debe ir a un lado.

Dejarlo en el suelo: bajo ningún concepto debes dejarlo en el suelo o encima de la mesa (aquí solo si es de noche y pequeño). En los restaurantes la mejor opción es dejarlo en el ropero, colgarlo en el respaldo de la silla, o hacer uso de los prácticos colgadores portátiles.

 

Y ahora que sabes los secretos, ¿los tendrás en cuenta al escoger tu bolso mañana?