La mirada: un sutil detalle del protocolo a tener en cuenta

El protocolo no se basa solamente en las normas y los códigos que aprendemos de los libros, sino que está lleno de sutilezas y detalles que vamos aprendiendo con la experiencia durante los años. Una de ellas es la mirada de las personas, la posición de los ojos, las cejas y la forma en que una persona arruga la frente. La mirada habla tan alto como nuestra voz, por eso es importante tener en cuenta cómo miramos y cómo somos mirados. Teresa Baró nos habla del tema en esta colaboración que hizo con RTVE.

Un signo de poder

La mirada es una metáfora del poder de esa persona, alguien que se atreve a fijar la mirada en alguien sin apartarla está expresando su poder por encima de la otra, un sutil duelo y rendición. Tradicionalmente, han sido los hombres quien han sostenido posiciones de poder, y se cree que es eso lo que les facilita que aguanten más intensamente las miradas.

 

Mirar con amor

La intensidad de la mirada es un fácil indicador del tipo de relación que tienen los interlocutores. Una mirada intensa y fija, sin miedo, es un signo clave de amor. Dos personas que se quieren no apartarían nunca la mirada el uno del otro mientras se hablan. Pero si uno de los dos mira fijamente al otro, y este baja la mirada, podemos saber cuál de los dos tiene una posición dominante en la relación.

Relaciones profesionales

De la misma forma, establecemos vínculos de poder y sumisión con la mirada en el trabajo. Un buen líder sabrá mantener la mirada a sus empleados con calma y convicción. En una entrevista de trabajo, es importante, aunque estemos nerviosos, no escurrirnos delante de nuestros entrevistadores y mantenernos abiertos y serenos sobre todo durante un apretón de manos.

Entonces, distinguimos entre las miradas sociales, profesionales, familiares y seductoras, todas ellas tienen que estar comprendidas dentro de su contexto, y adaptarse a sus interlocutores y el tipo de relación que queremos establecer con ellos. Saber controlar la mirada es el primer paso para decidir nuestro papel dentro de la relación con esa persona, como dice Teresa Baró en el vídeo, por eso es muy interesante fijarnos en estas sutilezas.