Cada prenda transmite cómo estamos: Entrevista a Laura Costa, Personal Shopper

Hablamos con Laura Costa, asesora de imagen y personal shopper, además de profesora del Curso de Influencer y Blogger de Moda de ESPRI. Nos cuenta su pasado en Fashion Weeks, también como modista de alta moda en el taller de sus padres y por cuenta propia, y como finalmente toda esta experiencia la ha llevado a ser personal shopper hoy en día. También nos habla de su profesión, qué significa para ella y cómo es el día a día de una personal shopper.

Cuéntame con tus palabras, ¿a qué te dedicas?

Soy personal shopper y asesora de imagen personal, mi trabajo es la imagen en diversos ámbitos. Tanto trato con clientes particulares como empresas, para ayudarles a transmitir la imagen que la empresa quiere dar realmente. También he hecho estilismos para revista, y últimamente estoy colaborando con el Hospital Durán y Reynals para pacientes oncológicos.

 

¿Qué relación tiene tu trabajo con el sector de los influencers?

Ambos tenemos que estar al día de la última moda, de las combinaciones y de lo que se va a llevar. Estamos constantemente en las tiendas y en la calle, buscando las nuevas tendencias. Pero hasta el momento no he trabajado con ningún influencer o blogger de moda.

Laura Costa en Espri dando una clase magistral de Personal Shopper.

 

¿Qué es lo que más te piden tus clientes?

Buscan sentirse bien con su imagen personal, va más allá de la moda. Yo veo el trabajo del estilista y del personal shopper como algo muy humano y emocional, y es lo que me gusta de la profesión. Me encanta el trato con la gente y acompañar a una persona que tiene ganas de mejorar, y por eso quiere mejorar su aspecto físico. Cuando cambiamos nuestro aspecto físico, nos vemos mejor, nos sentimos mejor y eso se nota mucho. Entonces nos relacionamos distinto con nuestro entorno, con nuestro trabajo y en nuestro ámbito social. Creo que hay mucha confusión en lo que representa la profesión, no es nada frívolo, es muy humano.

 

He escuchado que no eres una apasionada de la moda, ¿es verdad?

Es verdad, es la realidad. Llevo unos 30 años en el mundo de la moda, empecé muy joven gracias a que mis padres tenían un taller de alta costura y por eso con dieciséis años estaba en Milán y en París. De hecho me acuerdo de alguna vez que me llevaba la cámara y sacaba fotos de los desfiles, e incluso me echaron fuera alguna vez por eso. Al cabo de los años tuve mi propio taller de alta costura, y fue ahí dónde tuve mi primera experiencia cómo personal shopper, para un cliente que me lo pidió. No me supuso ningún problema en ese momento, porque estaba muy metida en el sector de la moda, pero fue cuando me picó la curiosidad y estudié un máster en asesoría de imagen y personal shopper. Desde entonces, he dejado la confección y me dedico principalmente a la asesoría.

 

¿Has tenido alguna mala experiencia como asesora?

No he tenido malas experiencias en sí, pero si que algunas veces me encuentro con clientes que ponen muros entre ellos y yo. Aún así, creo que siempre hay que dejar un margen para que la persona se acomode, te tome confianza y te diga lo que piensa. Es un trabajo muy cercano a la psicología, por eso tienes que aprender a romper el hielo cuándo conoces a la persona, ser plano y cercano, hablar de temas más personales y romper esas barreras que a veces creamos por miedo.

 

¿Qué tipo de personas crees que necesitan los servicios de un asesor de moda?

Cualquier persona de a pie, todos tenemos que encontrar una coherencia entre el mensaje que queremos transmitir y el que nuestra imagen transmite. Por ejemplo, me encuentro con personas muy creativas que tienen que llevar traje y corbata cada día y no encuentra el espacio para potenciar su creatividad. Entonces juntos encontramos esos pequeños detalles que transmiten su potencial.

Muchas veces vamos a comprar ropa y nos preguntamos: ¿Me gusta o no me gusta? Pero no nos preguntamos por qué nos gusta: qué potencia de nosotros, o qué esconde, que tejido o qué forma tiene. Pero sobre todo nos deberíamos preguntar: ¿Qué imagen transmito con esta prenda? ¿es la imagen que quiero transmitir? Cuándo nos damos cuenta de que la imagen es una herramienta, entonces la puedes usar a tu favor, pero tienes que tener esa consciencia.

Cada prenda transmite una imagen de nosotros. La figura del Personal Shopper, clase de Influencer en ESPRI

 

¿Qué consejo les darías a tus alumnos para que recuerden para siempre cuando acabe el curso?

Les diría que es muy importante el trato con las personas, hay que cuidarlo mucho y siempre desde la humildad. Es importante crear vínculos potentes, porque es lo que más te satisface personalmente, y además, esa es gente que va a contar contigo y siempre va a volver.

 

Cuándo nos damos cuenta de que la imagen es una herramienta, entonces la podemos usar a nuestro favor